Actividades en Tenerife

Tenerife por sus excepcionales características y su clima, permite realizar una enorme cantidad y variedad de actividades prácticamente durante todo el año.

Senderismo

Con más de 1000 km de senderos en la isla para recorrer con opciones a elegir el mas que se adapte a sus gustos y necesidades.

De entre las rutas recomendables, que son muchas, una de mis favoritas es El Sendero de los Sentidos. Ubicada en el Parque Rural de Anaga, declarado Reserva de la Biosfera se encuentra una ruta hecha para todos. Parte desde la Cruz del Carmen y forman parte de un antiguo camino real que iba desde los pueblos de Anaga hasta La Laguna.

 

Con una versión más corta de 350 mts preparados con pasarelas de madera para personas con movilidad reducida, para que puedan adentrarse en el bosque de laurisilva y dejarse llevar por cada uno de sus sentidos, o bien  otro tramo de 550 metros , este ya con escalones, que nos lleva hasta el mirador de los Loros desde dionde se puede disfrutar de una hermosa vista del Barranco Tahodio.

 

Hay un centro de visitantes donde ofrecen información más detallada.

Buceo


La isla tiene unos fondos marinos espectaculares y bajo el agua podemos descubrir secretos que el mar guarda.

 

A menos que seas un experto, te recomendamos contratar los servicios con alguna de las muchas empresas que pueden ofrecer asesoramiento y guiar de forma segura para la realización de esta actividad.

¿Volar?


¿Quieres volar? ¡Adelante!

 

Apúntate a Kitesurf o haz una excursión en helicóptero o si te atreves… ¡puedes volar en parapente!

Clima

 

En Tenerife tenemos un clima estupendo.

 

A mí me parecía que los que venían de fuera y nos decían que teníamos un clima extraordinario, exageraban. Que no era para tanto. Pero eso era porque no sabía lo que son los largos inviernos con días de lluvia, grises… y cosas como tener que vivir con calefacción.

 

Ya de la nieve, ni hablamos. Mi experiencia mas cercana con la nieve era subir al Teide "cuando se pone du manto blanco" como decimos por aquí, a deslizarnos en la nieve con improvisados trineos hechos con lo que teníamos más a mano en ese momento.